Los problemas circulatorios y la celulitis

La mala circulación sanguínea puede derivar en diferentes alteraciones en nuestro cuerpo, como son la retención de líquidos, hinchazón, piernas cansadas, varices y celulitis. Todo esto está relacionado con problemas circulatorios.

Si nos centramos en la celulitis, ésta aparece cuando el cuerpo es incapaz de eliminar o procesar el exceso de grasas y líquidos. De este modo, se crea una acumulación de tejido adiposo (células grasas) bajo la piel, especialmente en los muslos, los glúteos y el abdomen, dando lugar a la conocida  piel de naranja.

La mala circulación en las piernas causa celulitis

Como hemos visto anteriormente, la mala circulación es una de las causas de la aparición de la celulitis. No obstante, padecer una mala circulación va más allá del problema estético de la celulitis. Por ello, es importante tenerla vigilada, ya que puede derivar en problemas de salud mayores.

En este sentido, aunque la celulitis se pueda combatir con deporte, una hidratación correcta, una dieta balanceada o con la realización de tratamientos médico estéticos, puede volver a aparecer si sigue existiendo un problema circulatorio. En este caso, recomendaríamos visitar a un especialista para que nos indique qué procesos debemos seguir para evitar o combatir todos los problemas que puede ocasionar.

La insuficiencia venosa y las varices agravan la celulitis

La celulitis y las varices son dos patologías que se forman por factores tanto genéticos como hormonales. Además, en su aparición o agravamiento influyen enormemente los hábitos alimenticios y la falta de una rutina de ejercicio. Por ello, se ha estado investigando durante años sobre si existe relación entre ellas.

Se ha estudiado la relación entre la aparición de varices y celulitis en un mismo paciente, y se ha concluido que la mala circulación es una de las causas principales de la celulitis y de la aparición de varices. Por lo tanto, si se mejoran los hábitos alimenticios y un estilo de vida más saludable, ayudaremos aprevenir tanto la celulitis como las varices; o al menos a minimizar su impacto en la vida del paciente.

Podemos decir, por lo tanto, que la aparición, tanto de las varices como de la celulitis está determinada por una mala circulación sanguínea, entre otros factores. Si tomamos medidas para mejorar la circulación, podríamos reducir la aparición de las varices y de la celulitis. Eso sí, un paciente con celulitis no tiene por qué presentar varices.

Si bien sabemos, ambas patologías pueden aparecer por motivos comunes. Esto no quiere decir que el hecho de padecer varices vaya a hacer que se desarrolle celulitis y viceversa.

Consejos para prevenir la aparición de celulitis y varices

Aunque la celulitis y las varices son afecciones con una gran carga genética y por lo tanto hereditaria, es importante conocer algunos consejos que nos pueden ayudar a combatirlas o incluso a prevenir su aparición:

  1. Reducir el consumo de grasas. Esto ayuda a que no se almacene tejido graso y la circulación fluya mejor.
  2. Evitar bebidas gaseosas y alcohol. Éstas llevan excesos de azúcar que debemos evitar.
  3. No tomar anticonceptivos orales sin supervisión médica, ya que pueden favorecer la retención de líquidos. Esto debe ser consultado con un ginecólogo.
  4. Evitar llevar ropa ajustada. Esto es especialmente necesario si vamos a pasar muchas horas sentados. Nos crea presión sobre las piernas y dificulta el paso fluido de la sangre.
  5. No permanecer mucho tiempo sentado. Es importante levantarnos y dar un pequeño paseo para facilitar el riego sanguíneo.
  6. Usa calzado adecuado: suela mínima de 2 cm y tacones de un máximo de 5 cm.
  7. Realizar ejercicio rutinario para favorecer la circulación. Esto no solo mejora la circulación, sino que también nos ayuda a eliminar grasa que al acumularse y fragmentarse deriva en celulitis.
  8. Mantener una dieta equilibrada, rica en fibra, frutas y verduras.
  9. Beber mucha agua, unos 2 litros al día.

Un buen diagnóstico médico para conocer el tipo de celulitis y los motivos que la provocan es más importante de lo que podemos imaginar, casi tanto como el propio tratamiento. Aplicando el tratamiento adecuado, en Clínica Vasculine podemos conseguir dos objetivos: 1) frenar la evolución de la celulitis y 2) revertir la celulitis actual mejorando la circulación sanguínea a corto, medio y largo plazo.

Si tienes problemas circulatorios y sientes molestias en las piernas pide cita aquí con nuestro equipo médico, ellos te ayudarán a mejorar la circulación.

 

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