Hábitos de vida saludables para personas con insuficiencia venosa

El sistema circulatorio en las piernas está compuesto por arterias, capilares y venas. Mientras que las primeras transportan la sangre con oxígeno a todo el cuerpo, incluidas las piernas, las venas son las encargadas de transportar la sangre sin oxígeno de vuelta a corazón y pulmones para oxigenarla nuevamente.

En las piernas este retorno se produce en dirección contraria a la gravedad. Éste se hace posible gracias a la existencia en las venas de unas válvulas que permiten la circulación de la sangre en dirección ascendente, debido a que estas válvulas se cierran una vez pasa la sangre y le impide ir en  dirección contraria.

La Insuficiencia Venosa Crónica se produce cuando este sistema de válvulas no desarrolla su función correctamente. Por lo tanto, se produce el estancamiento de la sangre y, con ello, la aparición de las varices.

Los síntomas iniciales de la insuficiencia venosa crónica son sensación de pesadez, acompañado de venas superficiales con relieve visibles de color azulado. Esta enfermedad suele comenzar con pequeñas arañas vasculares, incrementando con el paso del tiempo hasta la aparición de varices.

Insuficiencia venosa crónica, la importancia de cuidar la salud. Consejos.

Con la llegada del calor, las venas tienden a dilatarse más de lo normal por lo que se crea un mayor estancamiento de la sangre, pudiendo ser esta época el momento de aparición de las varices o aumentar el tamaño de las ya existentes.

Aunque esta patología posee una gran carga genética y por lo tanto es hereditaria, existen factores ambientales que pueden ayudar a controlarla o reducir el riesgo de desarrollarla.

Por ello debemos tener en cuenta algunos consejos:

  1. Usar prendas cómodas y evitar ropa demasiado ceñida.
  2. Tener una dieta saludable, evitando grasas y azucares en exceso, moderando el consumo de alcohol. Incluir frutas y verduras ricas en fibra a la dieta. Reducir la sal.
  3. No fumar.
  4. Beber mucha agua.
  5. Mantener las piernas ligeramente elevadas durante el sueño.
  6. Activar la circulación venosa mediante masajes ascendentes en las piernas.
  7. Refrescar las piernas con agua fría para combatir la dilatación.
  8. Evitar exceso calor en las piernas.
  9. Practicar ejercicio de forma habitual.
  10. Evitar estar mucho tiempo seguido de pie, quieto o sentado.
  11. Utilizar medias terapéuticas en función al grado de compresión necesitada.
  12. Evita cruzar las piernas. Esta posición dificulta del flujo de la sangre.
  13. Evitar tacones más altos de 5cm y usar calzado con una suela mínima de 2 centímetros.

Por otro lado, existen infusiones de plantas con propiedades venoprotectoras y zumos naturales que pueden ayudarte a mejorar la circulación de las piernas. Aquí algunos ejemplos:

  • Naranjo amargo: sus flores, conocidas como flores de azahar combate la fragilidad de los capilares, las varices y la hinchazón de los tobillos.
  • Vid roja: en su composición química destacan los polifenoles, flanovoides, taninos y antocianos que tienen un gran poder antioxidante y vasoprotector. Una infusión de ello combate la insuficiencia venosa, reforzando los capilares y reduciendo las arañas vasculares.
  • Rábano y zanahoria: esta combinación es ideal para las piernas, ya que estos ingredientes son ricos en encimas que mejoran la circulación.

Ejercicios para mejorar el retorno venoso:

Para mejorar o prevenir la insuficiencia venosa es muy importante mantener hábitos saludables y realizar ejercicios, estos los vamos a clasificar en ejercicios de pie, sentados y tumbados.

De pie:

  • Manteniendo la espalda recta, ponte de puntillas bajando lentamente. Este ejercicio lo podemos repetir varias veces en el día. Si nos es más fácil podemos realizarlo apoyándonos en la pared.

Sentado:

  • Separamos y juntamos las puntas de los pies varias veces.
  • Otro ejercicio que podemos realizar es balancear los pies suavemente desde los dedos a los talones.

Tumbado:

  • Pedalearemos en el aire boca arriba, moviendo las piernas con cuidado de no separar del suelo la zona lumbar.
  • Elevar las piernas y flexionarlas 90º haciendo extensiones llevando el tobillo al glúteo para favorecer el bombeo de la sangre hacia el tronco.

Por otro lado, nadar o andar durante 20-30 minutos al día nos ayudará a mejorar el bombeo de la sangre. Es importante también realizar estiramientos como por ejemplo descender del tronco despacio hasta intentar tocar la punta de los pies con una pequeña flexión de rodilla.

Para mejorar la insuficiencia venosa es importante la constancia, así podrás notar los resultados, menor sensación de pesadez en las piernas e incluso reducir el tamaño de las venas.

Una alimentación balanceada, realizar ejercicios, beber mucha agua y contar con la valoración médica de un cirujano vascular son la clave para mantener a raya la insuficiencia venosa.

Si te preocupan tus varices pide cita con nuestro equipo de cirujanos vasculares para que valoren tu caso.

 

Pregúntanos >

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por favor, gira tu dispositivo 90º
para mejorar tu experiencia