¿Cómo era la operación de varices tradicional?

En el blog de hoy vamos a hablar sobre la evolución de la cirugía de varices tradicional hacia los nuevos métodos poco invasivos que conocemos a día de hoy gracias al avance de la medicina. ¿Cómo era la operación de varices tradicional? ¡Sigue leyendo lo nuevo de Vasculine!

¿Cómo se operaban antes las varices?

Antes de conocer los nuevos métodos poco invasivos y sin cirugía que conocemos hoy, la cirugía de varices tradicional consistía, y consiste a día de hoy, en la extirpación de las venas varicosas asociando, si fuese necesario, la extirpación de la vena safena que muchas veces es la principal causante de la patología, ya que su dilatación causa el resto de dilataciones venosas.

Este procedimiento dura 1 hora aproximadamente y puede requerir dos tipos de anestesia:

  1. Anestesia general: el paciente está completamente dormido y no puede sentir dolor.
  2. Anestesia raquídea: insensibiliza la mitad inferior del cuerpo pero el paciente está despierto.

El procedimiento de la operación de varices es el siguiente:

  • El cirujano realiza un corte en la ingle de unos 3-4 cm y otro en la zona de la rodilla o la pierna, en función de cuál sea la zona dañada, de 1 cm.
  • Acto seguido pasa un catéter a través de la vena guiándolo desde el primer corte (en la ingle) hacia el corte de la pierna.
  • Esto es lo que nos permitirá extraer el trayecto de la vena dilatada responsable del resto de varices ocasionadas.
  • En el caso de padecer más venas varicosas, el cirujano aprovechará para hacer pequeñas incisiones sobre estas para extirparlas, lo que se conoce como flebectomía.
  • Una vez extraídas las venas dañadas, el médico cerrará las incisiones mayores con puntos de sutura.
  • Para terminar el tratamiento, es necesario que el doctor/a vende la pierna para proteger la zona recién tratada.

¿Cuáles son las diferencias respecto a la operación de varices actual?

Con el paso de los años, gracias a los avances de la medicina y la tecnología, existen numerosos tratamientos para las varices que no requieren el uso de cirugía ni anestesia, lo que se conoce como cirugía vascular mínimamente invasiva (CVMI).

Esta clase de tratamientos no se limita únicamente a ser una cirugía llevada a cabo con incisiones pequeñas, sino que refleja una mejora en los resultados de los tratamientos.

Este tipo de operación nos permite alcanzar una serie de ventajas sobre la cirugía tradicional:

  • Menos dolor y molestias durante y tras el tratamiento.
  • Menor número de transfusiones.
  • Menor estancia en la UCI.
  • Reduce la posibilidad de infecciones.
  • Permite la incorporación inmediata o breve a la rutina.
  • Menor estancia hospitalaria.

¿Cómo es la recuperación en operaciones no invasivas?

Este tipo de cirugía no invasiva permite al paciente contar con una recuperación más rápida y cómoda debido a las ventajas sobre la cirugía estándar respecto a los parámetros postoperatorios.

Además de reducir los tiempos de espera en el hospital durante la recuperación, este tipo de cirugías permiten una incorporación inmediata a la vida cotidiana, por lo que el paciente puede seguir con su rutina cotidiana sin ver sus actividades del día a día paralizadas.

¿Cuáles son los tratamientos de varices más populares?

En la actualidad se conocen numerosos tratamientos para los casos de varices sin tener que recurrir a la cirugía. En Clínica Vasculine, por ejemplo, apostamos por las técnicas más innovadoras poco invasivas, sin cirugía ni anestesia que nos permiten lograr unos resultados sencillos, rápidos y seguros.

Trabajamos con:

  • Esclerosis: este tratamiento se aplica para tratar las varices más finas y superficiales como las arañas vasculares.
  • Microespuma: aplicamos microespuma cuando la variz tiene un mayor grosor (medio). Este tipo de varices nos indican un problema venoso mayor más allá de la estética.
  • Dispositivo de ablación mecánico-química: es un método que combina la ablación mecánica que genera un espasmo severo de la vena con una ablación química con esclerosante.
  • Dispositivo de sellado con cianoacrilato: empleamos esta técnica cuando se trata de varices tronculares ya que nos permite eliminar el reflujo de la vena safena de la forma menos agresiva que conocemos.

¿Buscas tratar tus varices de forma rápida, sencilla y segura? En Clínica Vasculine contamos con tratamientos llevados a cabo sin cirugías ni anestesias que te permiten salir caminando por tu propio pie de la consulta ¡Consúltanos para más información! >>>>>>

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